Nuestra Empresa

Historia

 

Desde su fundación en 1874 y a través del paso de los años, Viña del Mar ha sido forjada con el esfuerzo y apoyo de muchas familias viñamarinas, las que de diversas maneras se han hecho partícipes de lo que hoy es nuestra ciudad.

Hoy por hoy, Viña del Mar es el principal balneario turístico del país con grandes atracciones como sus playas, el Casino Municipal, el Club de Golf Granadilla, el Sporting Club, uno de los principales hipódromos del país y muchas otras.


Como partícipe activa de esta Historia, la familia Bezanilla desde ya más de un siglo y por tres generaciones, se ha vinculado a la arquitectura y construcción de Viña del Mar. Preocupados constantemente por el desarrollo y el avance urbanístico de la ciudad, la Empresa desde su creación ha construido ininterrumpidamente edificios de gran calidad y categoría, preocupándose de mantener un estilo propio y personal en cada uno de ellos. Su arquitectura, sus detalles, su construcción, hace de estos edificios el lugar ideal para vivir o veranear.

La adecuada elección de los terrenos, la calidad de la construcción, el cumplimiento y responsabilidad frente a los clientes, unido a la constante preocupación por la arquitectura, el arte y la decoración se ve reflejado en importantes proyectos de nuestra Empresa tales como: Terrasol, Reina Victoria, Libertad, Torre Coraceros, Torremar y Palmas de Reñaca.

 

Bezanilla & Bezanilla

Esta empresa de carácter familiar; tiene sus inicios en el área inmobiliaria a partir de 1906, fecha desde la cual Alberto Bezanilla Lezana desarrolla su profesión de Arquitecto e Ingeniero Civil, quien además se preocupó de inculcar valores espirituales, estéticos y de perseverancia técnica, los que fueron transmitidos a su hijo el Arquitecto Alberto Bezanilla Bravo, nuestro padre, quien durante toda su vida los llevó adelante.

Es así como hoy, Alberto Bezanilla Gándara, Ingeniero Civil PUC en tercera generación, junto a sus hermanos y siguiendo esta historia familiar se destaca con un nuevo estilo de hacer empresa, el cual se ve reflejado en las obras entregadas a la ciudad de Viña del Mar.

La constante preocupación por los clientes, más la responsabilidad y compromiso adquirido con la ciudad, se refleja en cada una de sus obras, en sus oficinas y en el aporte al desarrollo de la ciudad. Sin duda, siempre se tiene presente, que todos los proyectos no son posibles sin esta valiosa historia familiar, que además de su permanencia en el tiempo, ha tenido la visión de formar un equipo humano de excepción y gran capacidad de gestión que ha permitido altos estándares de arte y arquitectura junto a la necesaria eficiencia tecnológica.